A más de 12 horas de sus actos cometidos en el marco de un operativo alcoholímetro en la ciudad de Pachuca, el autodenominado “perro” de la senadora Simey Olvera, Efraín Pedraza, ofreció disculpas y se refirió a lo que le espera sobre las sanciones de las autoridades y hasta de las partidarias.
Como LSR Hidalgo te lo narró en esta nota informativa más completa, quien fuera el coordinador de campaña de la asambleísta federal en las pasadas elecciones de junio del 2024, circulaba por calles de la ciudad durante la noche del pasado sábado 10 de enero, pero lo hacía en evidente estado de ebriedad.
En un momento dado, se encontró ante oficiales de la Policía municipal, quienes le ordenaron detenerse y accedió siendo cooperativo de manera inicial, pero rápidamente quien también fuera exdirector de Gobernación en la región Tula, comenzó a mostrar una actitud de prepotencia e intimidatoria.
El policía de Pachuca que lo intervino como parte del alcoholímetro referido indicó que había superado por mucho los niveles permitidos, ante lo cual en respuesta recibió insultos y hasta la frase de ser “perro” de la senadora Olvera, a quien vaticinó como gobernadora de Hidalgo y cuando tomaría venganza.
Sentado en una banca de lo que parece ser un parque público, Efraín Pedraza grabó en un punto de este domingo 11 de enero, a más de 12 horas de ser expuesto en el operativo alcoholímetro en la ciudad de Pachuca donde igual dijo: “Me voy a acordar de tu cara, wey”, un video que catalogó de disculpa pública.
Más repuesto que como se encontraba en los hechos referidos, el hombre se dirigió en primer lugar hacia el oficial y el resto de los elementos de la Policía municipal que estaban presentes y contra quienes arremetió de manera violenta, quienes en todo momento estaban calmados y aseveraban hacer “su trabajo”.
“Quiero extender una sincera disculpa a los elementos, oficiales de la Policía por mi conducta, que no fue la correcta… No estuvo a la altura de los valores que debo representar”, expresó quien antes se autodenominó como el “perro” de la senadora por Hidalgo, ante lo cual continuó con un deslinde de personajes.
Es decir, retiró lo dicho sobre Simey Olvera y el probable respaldo que tendría por parte de ella en su actual cargo en la Cámara alta, además de la mención que hizo sobre la candidatura a gobernadora y en la que antes mencionó iba a estar involucrado, teniendo incluso un alto cargo del que iba a hacer mal uso.
En lugar de la legisladora, Efraín Pedraza aseguró que asumirá completamente la responsabilidad a título personal y se hará cargo de las sanciones administrativas correspondientes que dicte la Policía de Pachuca por haber reprobado el alcoholímetro y lo que se añada por sus actos violentos referidos arriba.
Incluso, al aseverar que ya no funge en ningún cargo luego de su coordinación de campaña a la senaduría ni mucho menos director de Gobernación en la región Tula, el hombre aseveró que se apegará aun así a la resolución que emita el comité de ética de su partido: Movimiento Regeneración Nacional.
A propósito de lo anterior, al menos lo que respecta al operativo de referencia, el reglamento de tránsito vigente para la ciudad de Pachuca aseveró que reprobar las pruebas de alcoholemia se considerará como la infracción más grave, pues violarla supone poner en riesgo la vida que es un capital invaluable.
Razón por la cual se le dedican diversos artículos y uno de ellos es el noveno, donde se describe que la multa puede ser de hasta 150 salarios mínimos, que para este 2026 subieron a propósito, quedando en los 47 mil 250 pesos, aunque podría ser arresto por 36 horas e incluso trabajo en favor de la comunidad.
En ese sentido, el ordenamiento describió los niveles que estarán permitidos para ser considerados aptos de encontrarse frente al volante y para el caso de la sangre no deberá ser superior a 0.8 gramos por litro, o bien, 0.040 miligramos por litro de alcohol al expirar, lo que serían tres cervezas o tragos de whisky.
Si se reprueba, aunque se sugiere a la Policía municipal detener al conductor, normalmente se retiene solo el vehículo y se lleva al corralón, ante lo cual además de la infracción se debe pagar el arrastre. Antes de los numerales citados, en el 53 se refiere que se investigarán accidentes si hay señales de una ebriedad.




