El cielo del Parque Cultural Hidalguense se llenó de colores y figuras durante el Festival Papalotl, donde cientos de familias se reunieron para disfrutar de una tarde al aire libre.
Niños, jóvenes y adultos acudieron al lugar acompañados de familiares y amigos para volar decenas de papalotes de diferentes tamaños y formas.
Entre las figuras que pudieron observarse destacaron mariposas, aviones, dragones, mantarrayas y hasta un ciempiés, que fueron elevándose sobre el parque conforme avanzaba la tarde.
La actividad permitió que varias generaciones convivieran y retomaran una tradición que, para algunos asistentes, había quedado en el pasado. Los participantes también tuvieron que poner a prueba su habilidad para mantener el vuelo de los papalotes, especialmente quienes apenas comienzan con esta actividad.
El encuentro también buscó promover entre niñas y niños las actividades al aire libre como una alternativa de sano esparcimiento y convivencia familiar.




