Las coladeras tapadas se han convertido en uno de los principales problemas que enfrentan habitantes de Pachuca, especialmente durante la temporada de lluvias, debido a que la acumulación de basura en las alcantarillas favorece la aparición de encharcamientos e inundaciones.
De acuerdo con datos del INEGI retomados en el reporte, siete de cada 10 habitantes de Pachuca consideran que las coladeras obstruidas representan un problema que afecta su movilidad, pone en riesgo su patrimonio y dificulta la circulación cuando se presentan lluvias.
El subsecretario de Protección Civil, Román García Bernal, advirtió desde abril que la acumulación de residuos en calles y sistemas de drenaje mantiene latente el riesgo de inundaciones tanto en Pachuca como en Mineral de la Reforma. Por ello, la limpieza de coladeras se ha convertido en una tarea permanente para reducir posibles afectaciones.
A este problema se suma el estado de parte de la infraestructura de drenaje de la ciudad, cuya antigüedad y diseño no corresponden al crecimiento urbano que ha experimentado Pachuca ni a la intensidad de algunas lluvias registradas en los últimos años.
Las autoridades y especialistas han insistido en la importancia de mantener libres de basura las alcantarillas, ya que una obstrucción puede impedir el desalojo adecuado del agua y provocar afectaciones a viviendas, comercios, vehículos y peatones.
El problema también representa un reto para los cuerpos de emergencia, pues durante las lluvias intensas las brigadas deben dividir sus esfuerzos entre atender a la población afectada y realizar trabajos para liberar drenajes y coladeras obstruidas.




