Presas de Hidalgo mantienen niveles máximos desde temporada de lluvias

Las principales presas de Hidalgo continúan registrando niveles elevados de almacenamiento, al mantenerse en su máxima capacidad, entre estas la Requena y Endhó en la región Tula-Tepeji, sin que represente hasta el momento un riesgo para la población, esto de acuerdo con el informe técnico del Sistema Estatal de Protección Civil, correspondiente a este viernes 26 de diciembre.

Con base en el reporte elaborado en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la presa Requena, ubicada en la región Tula-Tepeji, se encuentra al 100.8% de su capacidad, en tanto que la Endhó alcanza el 100.1%.

El reporte detalla que ambas registran derrames controlados: la primera con un gasto de 15.68 metros cúbicos por segundo y la segunda con una salida mínima de 0.09%, flujos que, según las autoridades, se mantienen dentro de los parámetros operativos y no representan riesgo para las comunidades aledañas.

La presa Rojo Gómez, localizada en el municipio de Alfajayucan, reporta un almacenamiento del 98%; La Esperanza, en la región del Valle de Tulancingo, se mantiene al 100% de su capacidad, y la presa Zimapán, de función hidroeléctrica, registra un nivel del 97.8%, todas bajo monitoreo permanente.

Los registros históricos del Sistema Estatal de Protección Civil dan cuenta de que, a mediados de julio, presas como Endhó, Requena y La Esperanza ya se encontraban al 100% o por encima de su capacidad, con desfogues preventivos y supervisados.

Para finales de agosto, estas mismas presas permanecían a más del 100%, entra las que destacó la Endhó con niveles superiores al 102% y derrames que entonces superaban los 90 metros cúbicos por segundo.

Durante septiembre, el patrón se mantuvo, las presas Endhó, Requena y La Esperanza continuaron al límite de su capacidad por varias semanas consecutivas, en tanto que la presa Rojo Gómez presentó uno de los incrementos más significativos al pasar, en menos de dos semanas, de niveles cercanos al 86% a más del 100% de almacenamiento.

En octubre, cuatro embalses nuevamente la Requena, Endhó, La Esperanza y Zimapán, volvieron a colocarse por arriba del NAMO, aunque con una disminución gradual en los caudales de desfogue, por lo que se registró una estabilización progresiva de los volúmenes almacenados.

Para noviembre, los informes técnicos revelaron que los niveles se mantenían elevados, pero con derrames menores y dentro de rangos considerados normales para esta época del año.

Comparado con esos meses, el reporte de este 26 de diciembre refleja una condición de continuidad: los embalses siguen altos, pero con una reducción notable en los gastos de salida, particularmente en presas como Endhó, donde los derrames actuales son menores a los registrados durante el pico de la temporada de lluvias.

En este sentido, las autoridades estatales y federales informaron que estos volúmenes forman parte del comportamiento esperado de los sistemas de almacenamiento tras un periodo prolongado de lluvias y escurrimientos naturales, e indicaron que los desfogues registrados son preventivos, controlados y permanentemente supervisados.

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Redacción
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